Hace apenas unos días, se hacía pública la noticia de que los datos de cuatro millones de empleados de la Administración Federal de los E.E.U.U habían sido robados durante un ciberataque contra la OPM, la agencia que gestiona la información personal de
los empleados federales en Estados Unidos. Las autoridades
norteamericanas dijeron que el ataque se produjo el pasado diciembre,
pero no fue descubierto hasta abril. ¿Los culpables? Probablemente «hackers» chinos, aunque no se sabe a ciencia cierta si trabajaron por su cuenta o por encargo directo del Gobierno de la nación asiática.
No es un caso aislado. De hecho, basta darse una vuelta por la página web de nuestro Instituto Nacional de Ciberseguridad para
encontrarse, solo en las últimas semanas, con titulares como éstos:
«Irán, acusado de provocar un gran apagón en Turquía» (31/03/2015); «El
Estado Islámico hackeó la televisión TV5Monde francesa» (08/04/2015); «China y Rusia firman un pacto de no “ciberagresión” mutua» (08/05/2015)... Y eso no es más que un botón de muestra.
No hay comentarios:
Publicar un comentario